Cuantas veces tengo que darme contra la
pared…
Mis ojos nuevamente se llenaron de lágrimas y me pregunto ¿realmente
vale la pena tanto dolor? ¿no es mejor alejarme por completo de este
sufrimiento? cuantas veces tengo que tropezarme con esa, tu indiferencia que me
golpea aquí en la boca del estómago, que retuerce mis intestinos y me deja sin
aliento, los ojos enrojecidos, la boca seca, visceral sensación de impotencia
y desamor a mí misma, maldita sea!
Cuantas veces mis pasos han recorrido el
mismo camino que ya creía olvidado.
Me acobardo, solo la idea de no saber más de ti me duele, me aflige, me angustia pero ¿Por que soy tan débil?
Quiero correr, huir, alejarme de todo aquello que me hiere, incluso de ti y
de una parte de mi misma, decirte: si no quieres más tenerme en tu vida no me tendrás! no puedo, lloro, sufro y enmudezco.
Estas acostumbrado a mi dolor, te regocija hacerme sentir tan minúscula, tan ínfima, tan
lejana a ti, o es que no te das cuenta de la magnitud de tus palabras?
Debo acabar con este ciclo de horror, es mejor finiquitar esta repetición
de película gastada, emociones enjugadas en llantos y gritos, incesantes
reproches y excusas, recuerdos de un cariño cada vez más lejano.
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